miércoles, 27 de marzo de 2013
Rutinas
Estoy en la tarea de generar rutinas. Horarios. De momento ya tengo algo fijo, que son las clases de árabe los martes y jueves de nueve a once de la mañana. He empezado esta semana, y en la primera clase ya pude comprobar lo difícil que es. Pero me gusta mucho. Eso sí, todavía no me acostumbro a algunas cosas que aquí son el pan nuestro de cada día. Las clases son particulares, en un colegio, pero particulares. Y el profesor me preguntó al entrar si dejaba la puerta abierta o la cerraba. Boba de mí pensaba que lo decía por el calor (que ya hace calorazo, sí), pero evidentemente se trataba de otra cosa. Un hombre y una mujer en una clase solos...malo. Hay que dejar la puerta abierta para que todo el mundo vea que no pasa nada. Al margen de eso (a ver si me acostumbro) enseña bien. Me gusta mucho la pronunciación y me divierte repetir los sonidos. Parte de la mañana y un rato después de comer me dedico a preparar el concurso de ilustración que premia un álbum ilustrado completo. Voy a desarrollar una historia que comencé hace tiempo y que tengo en bocetos. La historia de Menta y su casa del árbol. Llevará mucho trabajo, pero tengo un año para terminarlo y presentarlo en la próxima edición del concurso. Otros proyectos incluyen pintar para exponer aquí. En el barrio hay muchas galerías, a ver qué sale. Aunque en el Cairo es todo tan lento...que desespera un poco. Por ejemplo, para hacerme con una línea de teléfono móvil con tarifa de datos llevo ya dos visitas a la tienda. Pues tengo que ir otra vez porque no me activan internet. En la segunda vez que fuimos nos dijeron que en 48 horas tendría conexión. Y nada. Así es todo en general. Con calma. Lo bueno es que lo asumen y ellos mismos bromean con el tema. Algo más serio es el cambio que según los propios egipcios comentan que ha sufrido el país. Al amigo que nos acompañó a la tienda de telefonía le habían robado el móvil el día anterior, y decía que hace años eso no pasaba, no había robos. Lo malo es que no sucedía por el miedo a la autoridad. La pobreza estaba antes presente lo mismo que está presente ahora en cada rincón, pero también había miedo. Es el peligro de la situación política actual, parece hacer bueno lo anterior. Un fantasma contra el que tienen que seguir luchando los que mantienen vivo el espíritu de la revolución.
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Esto es vivir... Muchas veces nos quedamos en las cuatro paredes de nuestra casa y pensamos que esto es el mundo... pero no es así.. las paredes son las que tú eliges y que te hacen sentir libre... enjoy, my everlasting friend. I love you so much! Insha'Allah
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