

Alguien me dijo, aunque no recuerdo quién, que el italiano no servía de mucho. Y mire usted por donde, me ha servido en Egipto. Esta mañana me he apuntado a clases de árabe hablando con el hombrecillo de secretaría en italiano precisamente. En el repaso a todos los idiomas en los que podíamos entendernos sólo hemos coincidido en ese. Qué relajante, mamma mía! ha sido casi como expresarme en español (comparado con mi inglés tarzanesco...). A darle duro, aunque a partir de la semana que viene, que aquí ya empieza el finde. Así ya me voy haciendo con horarios fijos. Las clases serán los martes y jueves por la mañana. "Welcome to Egypt" me ha dicho para despedirme el secretario, y yo le he contestado: "grazie!". Qué curioso todo. Hace calor hoy. El mejor plan era repostar con un té con menta en el Sufi, uno de esos sitios que voy a visitar bastante. Un lugar donde poder tomar algo, tienda de antigüedades, libros, fotos...con wi-fi, un gustazo. La próxima vez me llevo cuaderno y lápiz. Es la siguiente asignatura, empezar a dibujar. En casa, judías verdes con chorizo, poco exótico ya lo sé. Pero están tan ricas!.
Me encanta leer tus relatos...pienso mucho en ti y en las maravillas que sacarás de todo esto. Y eso del italiano... me ha encantado!! Gracias por tu otro tributo a nuestros años juntos! Muchos besos, amiga!
ResponderEliminarMe hago fan de tu blog!! espero que todo te vaya muy bien y que seas muy feliz en Egipto!! seguiré tus noticias sobre tu vida en El Cairo por aquí! 1besito
ResponderEliminarRebeca (una de tus becarias en Radio LIbertad xD)
Tenías toda la razón: la cafetería me encanta. Quiero ir ya.
ResponderEliminarNo podías estar tranquila, ¿eh? Ya apuntada a árabe.
Me encanta y espero que te encante. Dibuja muchas
cosas exóticas, que no creo que te falte inspiración.
Y si te falta, ¡el chorizo de la abuela inspira mucho!